Escondida entre las sombras de la noche,
abrazada al silencio de la soledad.
Divagas con tu mente a otros mundos,
huyendo de la realidad.
Y las horas se escapan entre tus dedos,
como
finos granos de arena.
Pero, es tan fácil sucumbir a los sueños
y tan
difícil despertar.
Sheila
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