29/12/20
A veces pesa demasiado el alma. Los días se vuelven demasiado grises, carentes de encantos. La soledad me oprime y el dolor me ahoga. A veces la vida se hace demasiado larga y difícil de llevar. A veces, cuando las lágrimas ruedan por mi rostro, solo me calma el cerrar los ojos y soñar que todo acaba ya
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario